Presupuesto realista: ahorros, costos ocultos y equilibrio
Aunque el alojamiento pueda resultar casi gratuito, conviene contemplar membresías, transporte local, seguros, suministros, compras, pequeños mantenimientos y comisiones eventuales. Un presupuesto honesto te deja respirar con holgura, sin sobresaltos, manteniendo margen para cafés, entradas culturales o regalos. La transparencia financiera con la contraparte fortalece la relación y evita tensiones innecesarias durante estancias largas y relajadas.